miércoles, 15 de junio de 2011

Para "pensar" en grande... y elegir al mejor



No tiene mucho tiempo que he ido rescatando comentarios de personas que ven (desde fuera de la entidad, claro está) como causa perdida, la campaña del candidato a gobernador del PAN en mi Estado de México, Luis Felipe Bravo Mena. Y es que más de uno, seguros de las alegres cifras que encuestadoras comprometidas con el priísmo como GCE, que encabeza el impresentable Federico Berrueto, sostienen que el también impresentable candidato del PRI, Eruviel Ávila, se encuentra más de treinta puntos porcentuales por encima de Bravo Mena y, por lo tanto, no es viable continuar en la defensa del proyecto ciudadano que éste encabeza.

Así las cosas, resulta que los que hemos manifestado claramente nuestra intención de voto por el político panista somos una especie de cruzados en una empresa simbólica que raya en el ridículo. Y, toda vez que, como ha quedado claro por las propias palabras del candidato, la declinación por el "candigato" de las muy deformes "izquierdas", el servil y abyecto Alejandro Encinas no es opción, entonces nos presentan ante el escenario de ser humillados electoralmente por la muy bien aceitada maquinaria priístas mexiquense, aceitada desde luego con dinero público de nosotros los contribuyentes muy cautivos del gobernador Peña Nieto.

Muchos nostálgicos de las formas "autoritarias pero efectivas" (habría que ver para qué eran efectivas) se sienten altamente estimulados por el resultado de las consultas preelectorales que vaticinan un triunfo arrollador para el candidato del maquillaje, y tienen incluso la osadía de exhibirse públicamente sin pudor alguno como simpatizantes de un modelo donde la voz y el control ciudadano pasan a segundo término en la arquitectura institucional del partido institucional. En otras palabras: los priístas saben que su partido secuestra la voz ciudadana, y no les importa en lo más mínimo.

Así las cosas, dividido el Estado entre aquellos que pretenden llevarlo por la misma senda de abuso de autoridad, desvío de recursos públicos, uso electoral de los programas sociales, latrocinio, paternalismo y demás vicios inherentes a la forma priísta de hacer las cosas; o por el otro lado entregarle la entidad al profeta del odio, del cataclismo social, del que a toda costa pretende acceder a la Presidencia y para ello pretende usar la entidad más importante del país sin importar el destino de sus habitantes, conviene hacer una pausa y pensar detenidamente que opciones con viables para nuestro desarrollo como personas.

No, a diferencia del ridículo y ofensivo eslogan del PRI-PVEM-PANAL, yo NO pienso en grande, yo ACTÚO en grande, y por tanto, me opongo al proyecto que ellos tiene para mi y mi Estado. Me queda claro que entregarle el Estado a una izquierda irreconocible, entregada a cumplir la voluntad del mesías enano tabasqueño, sería un error igual o peor de grande que dejar el Estado en manos del PRI. Por tanto, no me dedicaré hoy a explorar esa tétrica opción electoral y me enfocaré en explicar las razones por las cuales no votaré por el proyecto de Eruviel Ávila.

1. POR MEMORIA HISTÓRICA. El priísmo es, históricamente hablando, la concentración de todos los vicios en la forma de hacer gobierno que ha encarnado nuestro país. Surgido de un movimiento contrarrevolucionario, controlado por un montón de generales ladrones primero, y de funcionarios públicos ladrones después, ajeno a las prácticas democráticas y muy familiarizado, en cambio, con prácticas autoritarias y antidemocráticas como el fraude electoral, la represión de opositores y estudiantes y la violación de la voluntad ciudadana. El PRI, que debió ser refundado después de 2000, no ha pasado siquiera por una renovación. Se trata de los mismos políticos autoritarios y corruptos de siempre, con las mismas mañas, con los mismos vicios. El priísmo gana elecciones no porque se gane la confianza popular, sino porque nunca ha abandonado su modelo de clientelas y, cuando los ciudadanos se hacen a un lado de la política, ganan los corruptos. El PRI, este PRI de Moreira y Peña, no puede ser un PRI de ciudadanos y por lo tanto, históricamente, no puede ser una opción democrática. EL PRI mexiquense, con personas tan "respetuosas" como Pablo Basáñez, Diputado del distrito 37 que entre sus costumbres tiene la de manejar la camioneta de la Legislatura hablando por celular y además aventar el coche a los demás automovilistas. Ese es el PRI que le hace daño a México.

2. POR CONGRUENCIA POLÍTICA. No puedo votar por una opción que no me representa. Los enemigos de Acción Nacional han repetido hasta el hartazgo el estribillo ridículo de "partido de ricos", cuando los verdaderos ricos son amigos, compadres o socios de los políticos priístas que han amasado fortunas estúpidamente enormes al amparo del poder. Empresarios y artistas que se han beneficiado de sus amistades políticas NO son la mayoría del electorado panista. Al contrario, el PAN tiene entre sus electores a los miembros de una clase media trabajadora, pujante, que se esfuerza por elegir las mejores opciones para su gobierno. Nosotros, los que no somos ricos, no votamos por políticos ricos, en especial por aquellos que presumen de orígenes humildes como Eruviel, y que en su campaña se encargan de menospreciar el trabajo de los emprendedores como don Pedro, su peluquero, humillado implícitamente en el grotesco spot televisivo de su campaña. 

3. POR NECESIDAD SOCIAL. ¿Alguien en su sano juicio tendría como opción votar por el mismo partido político que ha dejado a nuestra entidad en el deplorable estado en que se encuentra?. Y no es exageración: somos la entidad más insegura del país, y no se puede decir que en nuestras fronteras no hay delincuentes bien organizados. Las bandas de narcotraficantes se regodean en lugares como Tlalnepantla, Atizapán, Nezahualcóyotl, Huixquilucan, Toluca, en los lugares que antes eran de los ciudadanos y que este gobierno, con su inacción o colusión, les entregó. No hay día que no reciba llamadas tratando de extorsionarme, y todavía hoy sigo preguntándome cual fue el destino procesal de los narcotraficantes y sicarios arrestados tras la balacera del 19 de febrero en los límites de Tlalnepantla y Atizapán. La autoridad no da explicaciones a los ciudadanos, y los medios, locales y nacionales, actúan como sus comparsas y servidores. Además, dejando una administración pública más burocratizada, con más trámites nuevos y más requisitos idiotas para los trámites de siempre, con tomaduras de pelo como la "desaparición" del Impuesto Sobre Tenencia, con municipios donde los servidores públicos son un partida de neófitos, ignorantes, palurdos y prepotentes, con Ministerios Públicos donde NO levantan denuncias si no es con extorsión/cohecho de por medio, donde es más confiable (por mucho) un Agente de la Policía Ministerial que un Agente del Ministerio Público, donde no hay profesionalidad en los servicios periciales (les cuesta una semana encontrar a una niña debajo de una cama), donde la única agua que abunda es el agua negra que se desborda todos los años en la zona oriente, donde el transporte es tres veces más caro que cuando entró el actual gobernador, donde las vialidades nuevas son TODAS parte de una nueva red de vías de cuota que curiosamente son operadas por operadores cercanos al gobernador, donde en lugar de fomentar nuevas soluciones al transporte nos reventó en la cara una obra faraónica, estúpida y malhecha como el segundo piso en el Periférico Norte, donde los transportistas hacen lo que les viene en gana porque no hay autoridad que los ponga en orden, donde las Juntas de Conciliación y Arbitraje venden justicia al mejor postor y sus funcionarios usan recursos públicos que son derecho de todos los ciudadanos para promover al PRI, donde los tribunales locales se tardan años en resolver jucios de meses, donde se ejerce el mayor presupuesto público estatal del país y donde se tienen los récords más grotescos de municipios más rezagados, donde Ecatepec, el municipio que gobernó dos veces Eruviel Ávila, es el municipio con el mayor déficit en desarrollo humano de TODO EL PAÍS... en fin, donde hay un gobierno tan incompetente, corrupto y falso como el de Peña, no puede haber espacio para un voto razonado por el PRI.

Así las cosas, tengo también que explicar por qué pienso votar por Luis Felipe Bravo Mena y no por otro, lo que haré empezando por:

1. CRITERIO CIUDADANO. No soy parte de una clientela ni de un grupo de poder. Siempre he declarado mi predilección por la doctrina de Acción Nacional pero no siempre he votado por el PAN, como en 2005, cuando el candidato a gobernador era francamente una vergüenza. Soy un ciudadano que se informa, que se esfuerza todos los días por construir una mejor sociedad para construir un mejor gobierno. Por ello, elegí libremente a Luis Felipe. Nadie me obligó, nadie me cooptó o coartó, nadie siquiera tuvo que preguntarme si quería. Elegí el proyecto de Luis Felipe poque votando por él, rompemos el círculo vicioso que ha gobernado esta entidad durante 82 largos y penosos años. Elegí votar por Bravo Mena porque es, a diferencia de Eruviel, un ciudadano ejemplar, un ciudadano de carrera antes que un político de carrera, un hombre de valores, de compromisos, de experiencia, un hombre que no dice mentiras. Elegí a Luis Felipe porque él, como yo, somos vecinos del Estado de México, gente común, gente normal que de verdad piensa en grande, y actúa en consecuencia.

2. PROPUESTA RAZONADA. Creo firmemente que la propuesta política de Luis Felipe es la más viable y la más adecuada a las necesidades del Estado. Un transporte seguro y a precio justo con una tarjeta con apoyo para grupos como estudiantes, un gobierno de modos transparentes, menos burocratizado y más ciudadanizado, un sistema local de administración y procuración de justicia eficiente, eficaz y alejado de los excesos del actual, una policía de trato humano y respetuoso con sus elementos y con la ciudadanía, un acceso más democrático de los jóvenes a la educación profesional y técnica, un sistema de salud con afiliaciones sin uso electoral de los programas, un gobierno que ayude a los empresarios a generar buenos empleos con desregulación, incentivos fiscales y administrativos y no regalando prebendas y chambas a los que apoyan la campaña... Yo elijo una propuesta viable, eficaz y eficiente. Yo elijo la mejor propuesta para mi entidad y por eso elegí a Luis Felipe.

3. ACTO DE LIBERTAD. No sé cuantas personas me han sugerido que abandone el proyecto ciudadano y me sume a la iniciativa que encabeza Eruviel porque "va a ganar". Las mismas veces respondo con la misma respuesta: es mi derecho elegir al mejor candidato, y ninguna coyuntura, encuesta manipulada ni gobierno metido de lleno en el activismo electoral, me harán cambiar de opinión. So y un hombre libre, nadie me dice cómo ejercer mis derechos, y habiendo elegido a la mejor propuesta, no voy a abandonarla por apariencias ridículas.

y 4. ES UN PROYECTO GANADOR. Estoy seguro que con todo lo que se ha visto en la entidad en estos días, con la diarrea mediática de desplegados, camiones, bardas, spots, pantallas móviles, lonas, pantallas de plasma en centros comerciales, volantes, salas de prensa móviles, eventos masivos, adheribles y demás artículos que rebasan escandalosamente los topes de gastos de campañas, habrá muchos ciudadanos convencidos de que darle el voto al PRI será tirar seis años a la basura, que razonarán su voto, que elegirán al mejor candidato, al único que tiene las herramientas morales e intelectuales para transformar al gobierno local y con él, a la sociedad que tanto necesita del cambio. 

YA ES JUSTO TENER UN GOBIERNO DECENTE EN EL ESTADO DE MÉXICO.

sábado, 12 de marzo de 2011

Una memoria viviente





El pasado 1 de Octubre se conmemoró el 21 aniversario luctuoso de un hombre que no ha recibido por parte de la historia nacional el merecido reconocimiento por sus insoslayables contribuciones a la transformación y democratización del sistema político mexicano. Un hombre que en menos de una década logró despertar en una adormilada clase media y alta un sentido auténtico de renovación política y social y que además dejo abierta la senda para la consolidación de la tan necesaria transición en los poderes públicos del país, de un sistema de partido único a un pluripartidismo que le abriese camino a la ciudadanización política.


Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, un robusto empresario sinaloense, falleció el 1 de octubre de 1989 en circunstancias francamente obscuras, en un incidente de tránsito que más que atraer luces, dejó sombras ásperas en la incipiente revolución democrática del país en aquellos años, en los que el régimen de partido de Estado sofocaba las libertades y, en su caso, le quitaba la vida a los opositores. En esos días, no era descabellado pensar que el régimen pudiera quitarse a un opositor por medio del asesinato ruin, sospecha a la que abonó la conducta del Ministerio Público.


Clouthier irrumpió en la escena política como líder empresarial agrícola, apenas relacionado con las altas esferas del poder local. Clouthier vivió la fiebre de despojos que contra el pequeño propietario rural realizaban las huestes cenecistas del gobierno de Echeverría, se enfrentó con notables éxitos a los intentos de imposición y, finalmente, cobijado por Acción Nacional, decidió enfrentarse al partido oficial en las elecciones de Sinaloa contra el gris Francisco Labastida. Justo por aquellos años, se sembraba en Sinaloa la semilla del actual cártel que gobierna esa entidad, y al cual Labastida le entregó el territorio.


Derrotado por la obra negra del fraude, y aliado a figuras opositoras de aquellos tiempos como Francisco Barrio, Carlos Castillo Peraza y el propio Vicente Fox, Clouthier encabezó un movimiento civil alejado del izquierdismo del FDN que, o se mostraba intolerante con las expresiones de los políticos de provincia, o bien heredaba por la vía del Ingeniero Cárdenas una militancia expriísta de criticable pasado. Clouthier ofrecía ante eso una alternativa real, que permitía diferenciar la forma como se hacía política: en las calles, carreteras y caminos, casa por casa, alejada de los eventos masivos de "acarreados". El Maquío representaba por primera vez una alternativa ciudadana separada de los cuadros políticos tradicionalmente formados en la escuela revolucionaria: un hombre de familia, de empresa, de trabajo, que no contaba e su haber con un notorio paso por la nómina burocrática. Era, ciertamente, un hombre de trabajo. Y ciertamente, tal como lo profetizó, su trabajo le abrió un boquete al sistema del tamaño de su propia estatura moral.


Tal parece en estos días que México y Acción Nacional se han olvidado de lo mucho que le debemos al trabajo, esfuerzo y dedicación de este hombre que decidió romper el esquema tradicional de lo público. Manuel Clouthier es la alternativa social a la política tradicional, ante la cual el partido de los ciudadanos, el PAN, ha sucumbido. El espectro de la tecnocracia ha invadido los espacios de reflexión social y los funcionarios públicos del PAN ahora se ocupan de brincar de cargo a cargo sin reparar en el profundo que cualquier responsabilidad pública, por pequeña que parezca, reviste: la esencia de servir. Clouthier jamás abandonó su empresa de democratización, y seguramente, si el azar o la sombra política no nos lo hubiera arrebatado tan pronto, habría seguido luchando por una transformación de la sociedad para transformar la política. 


Hoy se requiere retomar el legado de su trabajo personal a fin de encontrar en cada paso que dio en su trayectoria política las pistas que nos permitan retomar el camino de la ciudadanización política. Necesitamos trascender de la soporífera e inútil "clase política" integrada por profesionales segregados de la sociedad de a pie, para reintegrar esa esfera a nuestra sociedad tan enferma por nuestra pereza, desidia y egoísmo. Tenemos que retomar el ejemplo del hombre, no del santo, no del héroe, sino del hombre íntegro, que se enfocó en construir una sociedad de ciudadanos y una política civil. Tenemos que recuperar aquella frase memorable y generosa que reza "...Nunca pises a nadie, pero jamás, JAMÁS TE DEJES PISAR POR NADIE..."


 Video Biográfico de Manuel Clouthier

miércoles, 6 de octubre de 2010

El Enemigo (II): La Objeción de Conciencia





He querido retomar el título de una publicación anterior pues avanza sobre los mismos elementos: el problema de la institucionalización del repudio sistemático hacia cualquier expresión de la verdad católica. En días pasados se habló aquí del odio infamante que diversos grupos de la intelectualidad británica, en voz del profesor Richard Dawkins y de otros personajes que comparten su visión antirreligiosa, expresaron en las aceras de Downing Street contra el Papa Benedicto XVI en su visita a la Gran Bretaña. En esa ocasión indicábamos como a cada paso que el máximo jerarca religioso de occidente da sobre el terreno de la intelectualidad para lograr acercamientos y diálogo, algunas posiciones radicales de los extremos, es decir, de la ultraderecha y de la izquierda militante responden descalificándolo, acusándolo falsamente a él y a la institución que representa y desconociendolo como interlocutor válido.


En esta ocasión, ha llegado a mi conocimiento un asunto que no debe ser menor, puesto que en Europa se gestan todas las medidas que con posterioridad son aplicadas en América, convirtiendo al viejo continente en un laboratorio social de la realidad que las naciones viven conforme avanzan en los procesos políticos puestos en marcha por la posmodernidad.


El Consejo de Europa, uno de los órganos directivos de la Unión Europea, ha recibido un reporte con proposición de regulación específica denominado Women’s access to lawful medical care: the problem of unregulated use of conscientious objection (El acceso de las mujeres al servicio sanitario legal: el problema del uso no regulado de la objeción de conciencia). En él, se contiene una serie de afirmaciones categóricas que se sustentan en una presunción inexistente en el Derecho y que de reconocerse prácticamente convertiría en delito el confesarse católico, generando ipso facto conductas criminales en los servidores públicos que se niegan a participar en en hechos que se opongan a sus creencias personales, morales o religiosas, mediante la figura de la objeción de conciencia.


Me refiero desde luego al inexistente e irreconocible "derecho" al aborto proveído por los servicios de salud del Estado. El día de mañana, 7 de Octubre, el pleno de la Asamblea de este Consejo de naciones escuchará el planteamiento y votará para imponer a sus Estados miembros el reconocimiento de la mujer abortante como sujeto pasivo del derecho público subjetivo al aborto, es decir, como un ente en capacidad de demandar de cualquier miembro del personal médico al servicio del Estado (incluyéndose todas las ramas, especialidades y servicios conexos al cuidado médico) la práctica a cargo del Estado de su aborto, limitando el ejercicio que el personal médico tiene del derecho a rehusarse a dicha práctica mediante la objeción de conciencia.


Este supuesto "derecho" al aborto pretende ponerse por encima del muy legítimo y por demás, existente derecho del personal de la salud a negarse a participar en intervenciones y procedimientos que se contrapongan con sus creencias religiosas u opiniones personales de buena fe, limitando dicha objeción de conciencia. Sin embargo, el tema de la salud reproductiva es solamente la punta de lanza con la que pretenden afianzarse otros temas como la esterilización y la eutanasia activa, soslayando en todo momento la oposición crítica y el derecho a rehusarse del personal médico del servicio público. En suma, lo que se pretende es encajonar la objeción de conciencia, pues aunque pueda el personal invocar a esta, podrán ser obligados por el Estado a la prestación de dichos servicios, dejando en Estado de Indefensión a personal de salud que se convierta en objetor de conciencia.


Este informe, llamado el "Informe McCafferty" sostiene que la "caprichosa" objeción de conciencia no puede oponerse al derecho a la "salud reproductiva" de las mujeres. Esta temeraria afirmación implica que para dicho informe el estado de gravidez debe considerarse como separado de la naturaleza de la mujer y por lo tanto una enfermedad, razón de más para sostener este supuesto derecho al aborto y ponerlo delante del derecho de los empleados de salud pública europeos a negarse a prestar sus servicios mediante la objeción de conciencia.


Dicho informe, entre otras cosas, propone 7 acciones concretas para imponer el derecho al aborto y "regular" la objeción de conciencia:



  1. Crear mecanismos de "denuncia" eficaces contra los objetores de conciencia. Esto significa que las mujeres abortantes podrán, si les es negado el servicio por personal objetor, ejercitar acciones de carácter administrativo e incluso penal en contra de médicos, enfermeras, farmacéuticos y demás miembros del servicio público de salud que, en congruencia con sus creencias morales o religiosas se nieguen a participar del aborto.
  2. Crear registros de Objetores. Se trataría de "listas negras", es decir, de listados públicos que pretenden exhibir al personal de salud pública con la finalidad de hacerlos reconocibles para los grupos de activistas, facilitando el hostigamiento y, desde luego, dejándolos a merced de decisiones laborales justificadas única y exclusivamente en sus creencias religiosas o criterios morales, despojándolos de su valor intrínseco como profesionales de la salud y abriendo una enorme brecha para la discriminación religiosa en el campo de trabajo, fenómeno que persiguen los institutos que favorecen el derecho al aborto.
  3. Convertir el derecho a la objeción de conciencia en derecho subjetivo. Esto es, que en la regulación interna se despoje del carácter de medicina pública en su conjunto al cuerpo de personal de la salud, para que al efectuarse la objeción deba hacerse de manera individual, excluyéndo a las agrupaciones de servidores públicos que tengan en común ramas o centros de trabajo en específico. Esto se considera especialmente perjudicial para los hospitales, clínicas y centros de salud cuya especialidad son los cuidados materno-infantiles, lo que deja en los hechos a los titulares de dichos centros, como órganos públicos, sin la posibilidad de objetar en conciencia.
  4. Obligar a los empleados de la salud pública a sugerir como "tratamientos" los procedimientos a los cuales se opone. Esto significa que, aunque un médico considere innecesario e impracticable un aborto, debe sugerirlo como un tratamiento médico. Con esto se impone el criterio de una minoría sobre el derecho del profesional de la salud a evaluar correctamente y sugerir tratamientos médicos verdaderos, ignorando su opinión profesional y de nueva cuenta priorizando el aborto como un derecho público.
  5. Imponer la obligación de que, al manifestar una objeción, se conduzca al paciente con un proveedor no objetor, y GARANTIZAR, esto es, asegurar en los hechos por cualquier medio posible, que el proveedor del servicio al que se ha referido el caso provea efectivamente el servicio que el primer profesional decidió no prestar, con lo que se convierte en la vía del hecho en un facilitador de la conducta que objeta y con lo que su objeción pierde sentido.
  6. Obligar al prestador de servicios de salud del Estado a conceder en los procedimientos que en conciencia ha objetado en caso de fuerza mayor, cuando se manifieste una emergencia o cuando no exista personal no objetor a una "distancia razonable", criterio por demás ambiguo que lo único que pretende es poner en manos de la mujer abortante el derecho de exigir las intervenciones aún y cuando el médico objete, esto es, sin importar el derecho del personal de salud de ser respetado en sus creencias o criterios morales o religiosos.
  7. Se pronuncia por "balancear" el derecho del aborto (con lo cual implícitamente expresa su creación como derecho público subjetivo) con el derecho a la objeción de conciencia, regulando, limitando y en los hechos desapareciendo este derecho e ignorando que la objeción de conciencia no puede ser compensada ni comparada con derechos públicos inexistentes.

Este informa manifiesta que en el servicio público de salud se viene presentando cada vez con mayor frecuencia la objeción de conciencia, lo que priva a las mujeres abortantes de las intervenciones que desean en la velocidad que ellas buscan. Sin embargo, esta confesión de parte revela un hecho que no debe desestimarse: la masiva oposición de los miembros de los servicios de salud a participar en dichos procedimientos muestra que la legislación local que permite el aborto se encuentra desconectada del sentir y del razonamiento profesional, ético, científico, filosófico y religioso, del personal de salud al servicio de los Estados. Al ser más los médicos objetores, se muestra que no fue tomada en cuenta la opinión profesional del sector al momento de elaborar legislaciones pro aborto, acarreando como consecuencia colateral este hecho que pretende ser resuelto mediante más abusos legales, desconociendo nuevamente la voluntad de los integrantes de los servicios públicos de salud europeos.


Al ratificar la tendencia con la cual se pretende resolver esta problemática desde el Consejo de Europa, se soslaya no solo una nutrida jurisprudencia en contrasentido en todos los tribunales europeos, sino además se ignora la importancia del servicio médico a cargo del Estado y se considera de facto a los servidores públicos como ciudadanos de segunda atendiendo exclusivamente a los criterios que usen para la prestación de sus servicios. Esto es alarmante, indignante y a todas luces contrario al espíritu elemental de las leyes, de los derechos humanos y del servicio público. Vale la pena hacernos oír desde América para oponernos a este tipo de políticas discriminatorias, legalmente improcedentes y sustancialmente contrarias a los principios de la profesión médica y del cuidado de la salud.


Links relacionados:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=18073&id_seccion=24&PHPSESSID=eecf6449d86e587e48a84e4fa9c622c2


http://www.eclj.org/pdf/ECLJ_MEMO_COUNCIL_OF_EUROPE_CONSCIENTIOUS_OBJECTION_McCafferty_EN_Puppinck.pdf

http://www.europeandignitywatch.org/es/el-dia-dia/detail/article/council-of-europe-wants-to-limit-freedom-of-conscience-4.html



lunes, 4 de octubre de 2010

La América Secuestrada

Hoy presenciamos uno de los teatros histórico-políticos más deprimentes en el devenir social latinoamericano. Un nutrido grupo de elementos de la policía nacional del Ecuador, inconformes con la promulgación de una nueva Ley del Servicio Público, se amotinaron en el aeropuerto capitalino y en uno de los cuarteles céntricos en dicha ciudad. El presidente de aquella nación, Rafael Correa, amagó desde la pasada semana con una "muerte cruzada", es decir, una serie de medidas que incluían la disolución de la Asamblea de representantes, la convocatoria a elecciones presidenciales y la aplicación del Estado de Excepción. Lo anterior, con el objetivo de obligar el paso de dicha iniciativa al orden jurídico vigente, con lo cual afectaba derechos adquiridos e intereses del grueso de los servidores públicos, entre ellos, las fuerzas armadas.

Sin embargo, al apersonarse en el motín conducido por los policías, fue agredido con gas lacrimógeno y golpeado, razón por la cual fue trasladado al Hospital de la policía donde fue tratado por los médicos de la institución por la intoxicación y por una herida en la pierna. En ese contexto, se empezó un torrente informativo arrojado desde la televisión estatal (que poco después fue tomada por una cadena nacional ininterrumpida) que llamó a dicho amotinamiento un "golpe de Estado" recluyéndose en dicho hospital en un hecho al que después llamó "secuestro" y que desembocó en hechos de armas que aún no se aclaran.

En los momentos en que esto se escribe, Correa aparece en la Televisión del estado para narrar su versión de los acontecimientos, seguida a detalle en todos los medios informativos y que dista mucho de la realidad de los acontecimientos. Lo ocurrido en Ecuador sí tiene visos de golpe de Estado, pero no surgido desde las fuerzas armadas, sino desde la propia presidencia del Ecuador, dirigido contra la oposición y los medios y que intenta otorgar al ejecutivo amplias facultades supraconstitucionales con el pretexto de la "sublevación" retratada en las reivindicaciones salariales.

Independientemente de la legitimidad de dichos reclamos de los policías, Correa está evidenciando un intento por afianzar el ejercicio de su mandato frente a una sociedad dividida, un gobierno comprometido con el eje chavista y una realidad que cada vez más increpa a las democracias latinoamericanas. El giro a la izquierda que cada nación ha dado las ha alejado más y más de procesos auténticamente democráticos. Con excepción del Brasil o Chile, donde los gobiernos de izquierda ejercen políticas "derechistas" (en la vulgar jerga política latinoamericana) y alcanzan niveles de desarrollo verdaderamente envidiables en la región, el resto de las democracias sudamericanas, particularmente las que se han colocado bajo la influencia del liderazgo subcontinental de Caracas, como es el caso de Ecuador, se han visto diluídas en caldo de cultivo de la "justicia social", donde la protesta es monopolizada por el Estado y la oposición se convierte en parte de un complejo sistema de involución democrático donde lo único "bueno" es apoyar al líder en su combate a los intereses extranjeros.


Ecuador, cuyo presidente constitucional debe ser respetado dentro y fuera de sus fronteras, vive un delicado momento político propiciado exclusivamente por el oportunismo político del titular del Ejecutivo, quien convirtió una revuelta política en un golpe de Estado para legitimarse nuevamente en medio de una crisis generada enteramente por su administración y congreso a modo. El autor del concepto de las "mayorías sostenibles" estaría encantado de estos métodos para hacer avanzar proyectos.


Esto nos debe poner en alerta a todas las naciones. Un presidente que se da un golpe de Estado a sí mismo, es cosa seria... (publicado de forma diferida)

En profundidad...

Me he sentado en lo profundo de este abismo que hay que vivir, en un triste devenir de acontecimientos un día más tristes que el anterior y donde lo único que se derrama en abundancia son noticias de muerte, tristeza, sufrimiento y dolor.


Cada momento que pasa son enfrentamientos entre lo interior y lo exterior, entre la bondad de los deseos y la dureza de la realidad, entre la paz de la meditación y el conflicto del exterior, entre la búsqueda de la tranquilidad y el torrente de la adrenalina, entre el mal de muchos y el consuelo para cada vez más pocos. He visto el dolor, el sufrimiento, la desesperación y la desesperanza en los ojos de mis hermanos. Su miedo, su incertidumbre, los he hecho propios y he llegado a este punto en que no encuentro mayor forma de animar, sino que con su dolor me duelo de mi mismo, de mi impotencia, de mi pequeñez y mi corta estatura frente al inmenso mar de llanto y tribulación que viven mis hermanos y del cual yo me siento también culpable. Me siento pobre, pero no como el pobre que se sabe bendecido en su pobreza, sino como aquel que mira su miseria frente a otro aún más miserable y se siente humillado e impotente por el dolor ajeno. Siento que mis manos, mi cabeza, e incluso mi corazón, son inútiles frente a la abrumadora montaña de dolor, infelicidad y miedo que impera en quienes me rodean. Me siento enano frente a la avaricia, el desprecio, la soberbia y el odio de quienes abusan y ante la enorme necesidad que tiene el mundo de bondad y nobleza. En cada paso, me siento más hundido en mi pobreza.


No logro comprender como es que este mundo sigue andando mientras el dolor se vuelve cotidiano, la ostentación un requisito para el ser y la humanidad un concepto tan relativo como la riqueza. Me siento avasallado frente a un panorama que no sólo es inmenso, sino negro, profundamente negro. Miro el mundo injusto que recompensa la enajenación, la crueldad, la frivolidad y el desprecio, y que cobija todo esto en un manto de legitimidad mediante el uso de la falsa libertad, de a genial excusa, del derecho a la autodestrucción.


Volteo a ver la cruz, el origen de la fe de mis padres, de la fe que profeso, y que cada día que pasa me parece más distante. Miro el rostro de dolor, el perfil agonizante, la carne atada al madero con clavos de humillación, la sangre corriendo y el brutal sufrimiento brotando. Miro a Jesús y escucho sus palabras, miro a Jesús y me siento humillado y solo con Él, miro a Jesús y me siento abandonado por mi Padre en este mundo terrible y cruel en donde todo pasa con su anuencia. Y no comprendo. No comprendo como es que a Sus ojos, los del Eterno, pasan todas estas cosas sin que Su diestra poderosa imponga la justicia. Miro como el éxito se acompaña de traición, mentira y engaño, y como aquellos que lo desprecian a Él se adueñan de ese mismo mundo que se contrae sobre su historia, y que regresa a la barbarie.


Yo le pregunto: -Señor, si es esto lo que has querido, dime entonces que tengo que hacer para evitar que pase...-, pero no hay respuesta. Es el rostro frío de la noche el que me encara, es el dolor y el sufrimiento ajeno el que me abofetea y me regresa a mi habitación humeante y me señala con índice flamígero mi pobreza y mi soledad en esta inmensa masa de injusticia. Y yo, de nuevo, pregunto: -¿Cómo puedes haber querido esto así, Señor, si tu bondad no tiene límites?...-. 


Aplastado por un silencio sepulcral, me siento triste y solo a contemplar el devenir de la vida, dispuesto a liberarme de mi peso, con la certeza de que nada ya puede sostenerme de la esperanza, amarrado por un silencio doloroso y terrible, tan doloroso y terrible como estruendosa es la realidad que me golpea todos los días al hundirme en la inmundicia que mis hermanos se esmeran en construir a mi alrededor. Me siento dispuesto a dejar pasar todo, a entregarme al torrente de indiferencia y desdén de la vida, a soltarme de la cuerda que me sostiene, como péndulo, sobre el foso de la ignominia... y me suelto.


Sí, me suelto pero no caigo, ni me hundo, ni me muevo. Sigo flotando en el silencio, en la obscuridad, pero a pesar de que ya no hago esfuerzo alguno por sostenerme, hay algo que me impide caer, algo que me abraza sin que yo pueda verlo. Hay algo alrededor de mi que no me deja, no me suelta, no me permite caer al suelo y estrellarme con la infame realidad que frente a mis ojos se agolpa como jauría furiosa frente a la presa, hay un lazo invisible que me mantiene fijo en donde estoy. Hay una cuerda que me ciñe, un cinturón que no veo, que abraza mi cuerpo y no me deja caer en el fango.


Yo no lo veo, ni lo comprendo, pero cuando estiro el cuerpo, la mano, para alcanzarlo, veo que me aparto de las fauces de las fieras que esperaban ansiosas mi caída definitiva. Veo como mi espalda se endereza y como con mis brazos, logro erguirme sujeto ahora de ese lazo invisible que, casualmente, conforme voy tirando de mi cuerpo, va poniéndose tenso, firme, con cada esfuerzo que hago para salir del foso. Al acercarme a la boca del agujero, comienzo a ver el lazo que no comprendo, que no me suelta, que no me deja. Y es que aunque yo haya dejado de buscar al Padre, es Él, por medio de Jesús, quien me sale al encuentro para interpelarme y abrazarme. Cuando yo lo interrogué, el Señor me contestaba haciendo nudos en la historia, interviniendo con su mano poderosa para que cada hecho y cada acontecimiento se encontrase íntimamente ligado a Su plan, a su programa. El Señor no me contesta, no logro escuchar Su voz. En cambio, siento su mano tomar la mía y enseñarme que la única cuerda que me sacó del hoyo en el que estaba se hizo con trenzas de Su amor y de mi fe, de los momentos en que triste me senté a orar y a preguntar por el dolor y la injusticia, por el sufrimiento y la soberbia, por la impunidad y la ignominia, y con cada oración daba una vuelta en la trenza de la historia, donde cada nudo que hacía el Señor con sus manos estaba lleno de dolor, de confusión, pero también de la esperanza, de la confianza en Él. Me abraza, me siento lleno, no escucho nada, ni veo nada, pero siento. Siento en sus brazos a mis hermanos que me necesitan. Yo no te escucho, ni te veo, pero te siento Señor. Siento el amor que me derramas en la luz de cada día. No te veo, pero te siento, te siento dentro de mi, te siento conmigo, te siento.


Yo siento Señor, yo siento lo que no veo, no comprendo, no tengo, no escucho... yo te siento Señor, porque me has tocado. Al sentirte, Señor, al sentir Tu amor en mi, siento el abrazo de mi hermano... eso, eso es en mi la fe que me has dado...

sábado, 25 de septiembre de 2010

El enemigo

El 23 de agosto de 1939 fue firmado en Moscú un documento semi-secreto cuyo contenido sería el origen directo de la mayor conflagración en la historia de la humanidad. Me refiero desde luego al Tratado Ribbentrop-Molotov, firmado entre el Reich Nacionalsocialista y la Unión Soviética. En este texto, además de la expresión de buenas intenciones y cooperación económica entre ambos estados se acordaba la división de la Europa central en zonas de influencia soviética y nacionalsocialista y, principalmente, la ocupación del territorio polaco.


No debemos olvidar las brutalidades cometidas por ambos regímenes totalitarios en dichos territorios. Sobra enumerar las brutalidades raciales y religiosas primero, y las ideológicas después, emplazadas por ambos regímenes sobre el territorio polaco. La segregación racial, la persecución religiosa contra los judíos, el exterminio y todas las atrocidades de la guerra dieron paso al silencio de los sepulcros, a la persecución religiosa de todas las expresiones de la fe, al sometimiento de la Iglesia al Estado y a la subordinación de las libertades individuales (todas) al control del Estado. Este hecho, lamentable en la historia, refleja la racionalidad de que los extremos de una misma cuerda, se tocan y están unidos.


Esto viene a cuento pues he visto publicado en el blog de un reconocido periodista mexicano el discurso pronunciado por el profesor Richard Dawkins en Downing Street, a las afueras de la casa del Primer Ministro británico, en una de las movilizaciones organizadas por grupos contrarios a la Iglesia para repudiar la visita de Estado del Papa Benedicto XVI a Gran Bretaña. Dicho discurso, lleno de lugares comunes con los numerosos enemigos de la Iglesia en el mundo europeo, se pronuncia contra el discurso de agradecimiento pronunciado por el Papa Ratzinger en el castillo de Edimburgo el día de su recepción. En dicho discurso, el Santo Padre se refiere a "la tiranía nazi" a la que se opuso el pueblo y el gobierno británico, y como el "extremismo ateo" conducen a una visión reducida de la humanidad.


Estas palabras, tomadas por este narcisista, amante de los reflectores, originaron un ataque verdaderamente descontextualizado y virulento cuyo argumento principal era que Adolf Hiltler fue un católico militante, y que la jerarquía católica alemana recibió con beneplácito el proyecto de solución final del nacional socialismo.


En su discurso, furioso y cargado de prejuicios e imágenes ideológicas que nada tienen que ver con el contenido de la verdad católica ni con su magisterio, el profesor Dawkins señala al catolicismo como el responsable de la masacre judía en Europa, pretendiendo hacer pasar las precisas palabras del Papa como pretexto para esgrimir razonamientos falaces.


Y son falaces, en primer término, porque el Papa no señaló al secularismo ni al ateísmo en estricto sentido como los fenómenos causantes del holocausto judío. Es el ateísmo, ignorando voluntariamente la naturaleza del hombre como ser divino en su esencia y cabeza de la creación que expresa la teología cristiana (y judaica) quien se opone a la realización de los fines elementales de la persona. El profesor Dawkins desea centrar el debate en torno a si Hitler era o no católico, a sabiendas de que ni Adolf Eichmann, el autor intelectual de la Solución Final, ni mucho menos cualquier óptica que deshumanice al humano, podrá ser católica pues se opone en lo fundamental al concepto de dignidad humana expresado en los mandatos de amor que hemos recibido del Divino Fundador y que la tradición ha reforzado.


En su afán de provocación, el profesor Dawkins incurre en un error de primer término, pues apuesta por descontextualizar la historia de la salvación que enseña la Iglesia vista desde la mirada secularista posmoderna, en donde ningún diálogo es válido pues lo que se pretende es la desaparición del concepto de Dios y de la Religión de la vida pública y, si fuese posible, de la vida privada. Dawkins pretende ridiculizar a Ratzinger y con él a toda la comunidad de creyentes, ignorando por completo que las verdades que la Iglesia cristiana enseña están por encima de las coyunturas históricas. No puede ser católico, ni remotamente cristiano, despojar como lo hicieron Stalin o Hitler, de su naturaleza humana a seres de otras razas o ideologías políticas. La brutalidad del poder en ese contexto está íntimamente relacionada con una ausencia del concepto de Dios. No debe ignorarse el sufrimiento y martirio de clérigos y laicos católicos y protestantes que se opusieron con firmeza a las atrocidades del régimen de Hitler y la persecución religiosa gestada en Moscú contra la fe cristiana. El ateísmo militante es quien elige al enemigo, no la Iglesia cristiana.




Esta palabra, "enemigo" fue usada por Dawkins para referirse al Papa. Lo llamó enemigo de la ciencia, la salud, de las personas homosexuales y de la educación. Lo llama enemigo y condena todos sus postulados y pensamientos y con ellos toda la doctrina cristiana, y nos reduce al nivel de animales crédulos a los creyentes cristianos, pues intenta humillar nuestra visión de la realidad, del amor, de la humanidad misma, y desconocer la misma esencia del hombre. No es la primera ofensa proferida contra Ratzinger por su parte, pero si la más recalcitrante en el contexto de su visita al Reino Unido.


El enemigo para Dawkins es el Papa, pero detrás de lo pronunciado por el Papa estamos numerosos hombres y mujeres que, en conciencia de lo que creemos, somos un solo cuerpo espiritual agrupado en torno al fundador de nuestra Iglesia, que es Jesús. Hemos sido declarados enemigos por los ateos militantes. No por los agnósticos, sino por aquellos que no solo no creen, sino que sienten el derecho de obligarnos a nosotros los creyentes a pensar como ellos. Esas expresiones son lo más profundo del totalitarismo, y están hermanadas con las ideologías "horrorosas" que Dawkins repudia en su discurso y pretende endilgar a Benedicto XVI.


Hemos sido rodeados por aquellos que pretenden un derecho a silenciar las voces discordantes, y en este caso, la voz de la Iglesia de Roma. Que Dios nos ampare del ateísmo... aunque se ofendan.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El Lodo y la Justicia


El día de hoy, padres de niños afectados por la aspiración del humo producido por el trágico incendio de la Guardería ABC de Hermosillo se manifestaron en el Aeropuerto de esa ciudad sonorense para exigir que se considerara a sus hijos con el carácter de "lesionados" y recibir atención médica de diferente nivel. A esto, la Dirección General del IMSS respondió mediante el comunicado no. 125, en el que detalla los servicios prestados a los menores y a sus padres, reflejando con esto un fenómeno que se ha venido presentando en los últimos años y que debería avergonzar a ciertos sectores de la política tradicional mexicana.


Y es que esta es la enésima expresión de repudio contra el gobierno federal que algunos de los padres de las víctimas de dicho incidente han protagonizado lo mismo en Sonora que en la capital del país. Si bien ninguno puede imaginar el terrible dolor que significa perder a un hijo y mucho menos por una causa tan ajena a la razón como un incendio en una bodega documental contigua, esto no excusa el innegable uso político que se ha dado a este y otros muchos temas que se han colocado en la agenda mediática nacional y que se desincorporan de las realidades locales para convertirse en arietes políticos de la oposición, principalmente de fascinerosos con fuero como el payaso Diputado Emilio Serrano, del Grupo Parlamentario del PRD.


El tristísimo caso de la guardería ABC, la masacre de 17 jóvenes en Villas de Salvácar en Ciudad Juárez, la muerte de los hermanitos Bryan y Martín Almanza Salazar en Cd. Mier, Tamaulipas, la muerte de dos jóvenes estudiantes de posgrado a las afueras del Tecnológico de Monterrey o más recientemente el deceso de un adolescente y su padre en una carretera de dicha Sultana del Norte son casos, todos, difíciles y polémicos y que encierran en todo su contenido un mensaje común: el proceder del gobierno incide directamente en nuestras vidas, máxime en momentos de crisis y tragedia.


Sin embargo, me repugna profundamente que actualmente casi todos estos acontecimientos hayan degenerado en lo que vulgarmente se conoce como "lucha social". Cuando yo estudiaba (bajo las directrices de la estúpida educación "socialista" que sirve para un carajo), nos enseñaron que la lucha social es el agente del cambio y que toda causa del pueblo tiene que ser legítima, máxime si se inicia contra gobiernos de "derecha" o "reaccionarios", como si lo que generasemos fuese revolución. La realidad, sin embargo, se ha encargado de darnos la razón a quienes nos oponíamos a ese modelo de enseñanza y a esas doctrinas falsas. La "lucha social" en México es patrimonio de un grupo político identificado con lo más acendrado de la izquierda partidista y que se ocupa fundamentalmente de proveer causas al movimiento popular. No me refiero con esto al Movimiento Urbano Popular, primera expresión de la sociedad civil organizada y que degeneró en la política clientelar del priísmo de finales de los ochenta, sino al movimiento de grupos (a sueldo las más ocasiones) encaminados a usar problemas concretos como obuses políticos que impacten en la línea de flotación del gobierno federal.


En el caso de la Guardería ABC, los padres que deseaban un proceso parecido a los Juicios de Salem se aglutinaron en el Movimiento por la Justicia 5 de Junio Asociación Civil, en el que otros movimientos de izquierda han encontrado eco y que se reflejan en la manifestación de su "Misión y visión", expresada en su página de internet Movimiento 5 de Junio y que es una colección de consignas y estribillos conocidos de repudio al Estado Mexicano, al gobierno federal en particular y a las instituciones de salud organizadas bajo un modelo "neoliberal", que parece más una proclama del movimiento lopezobradorista que la expresión del dolor legítimo de padres afectados por tan tremenda pérdida. El cenit de esta farsa de "movimiento social" lo alcanzaron el 24 de Marzo de 2010 los nefastos Emilio Serrano y Avelino Méndez, durante la comparecencia del titular de SCT, Juan Molinar Horcasitas ante la comisión del ramo de la cámara, de la cual ninguno de los dos era parte. En dicho evento, el par de idiotas con fuero arrojaron un par de muñecos de plástico quemados ante el secretario en alusión a las víctimas de un triste evento que ocurrió meses después de que él abandonara la dirección general del IMSS y años después de que se implementara el modelo de subrogación de las guarderías del IMSS. 


Otro ejemplo claro de esta manipulación ideológico-mediática son los casos de los hermanos Almanza Salazar o la masacre de Villas de Salvácar, donde en un caso se pretendió, tanto por instituciones no gubernamentales como por órganos como las comisiones estatal y nacional de Derechos Humanos, hacer pasar por responsables a los militares que efectuaban un retén en dicha vía. El otro caso alcanzó un grado de exposición monstruoso dada la naturaleza del crimen, y su culmen rayó en lo espantoso al escuchar a Luz María Dávila increpar al Presidente como si él o los efectivos bajo su comando fuesen los responsables de la muerte de sus dos hijos adolescentes. A las afueras del auditorio, una turba agredía física y verbalmente al entonces Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont sin permitir el establecimiento de condiciones elementales de diálogo. A muchas personas estos acontecimientos los motivan, incluyendo a muchos hombres y mujeres de la comentocracia mediática, a pontificar desde ridículas palestras hechas de prejuicios y no de datos ni de rectas intenciones. 


El oficio del periodista ha sido reemplazado por el ejercicio de un comentarismo ridículo, abierto a cualquier clase de prejuicios ideológicos y cargado de todos los venenos contra el gobierno federal y, más directamente, contra Acción Nacional, haciendo pasar por responsable a este partido de todos los problemas nacionales.


Es estúpido pensar que el gobierno federal es el agresor (póngase énfasis en el signficado de esta palabra) de todas las víctimas de todas estas desgracias. Es más estúpido pensar que son valientes los planteamientos que exponen. Las tragedias nacionales se han convertido en pantanos de donde los opositores al gobierno lanzan lodo hacia el ejercicio gubernamental y en una visión maníquea de la realidad se hacen pasar por débiles víctimas de una conspiración de poder que tendría alcances mitológicos.


En los casos que mencioné como ejemplo, hay una constante: la búsqueda objetiva de justicia, alejada del escándalo, ha sido soslayada para inventar una nueva trayectoria de lucha política y de confrontación ideológica. La aspiración más elemental de justicia no importa frente al golpeteo mediático y político de grupos que lo que menos procuran es justicia, desarrollo o libertad. Somos rehenes ideológicos de hipócritas y comentócratas que se rasgan las vestiduras en el escenario. De verdad me dan asco.

martes, 14 de septiembre de 2010

Vivir en comunidad


Resulta muy fácil leer con ligereza los textos de la Escritura que narran los episodios en que los primeros cristianos vivían unos con otros profesando la misma fe y viviendo bajo una noticia que, puedo aventurar, ni siquiera alcanzaban a dimensionar adecuadamente en aquellos primitivos momentos.


Sin embargo, en la profundidad del mensaje cristiano subyace una realidad que, más tarde, la Iglesia profundizaría e iría expresando de diferentes maneras: la vida en Comunidad. Y es que siendo la Comunión el centro de toda la fe cristiana, el hecho de compartir en la fe el alimento del espíritu, la unicidad del Salvador y la pluralidad de las expresiones de un único amor para con sus discípulos expresan el valor fundamental de compartir. Este hecho de vida expresa de una manera magnífica los alcances y la paradoja de la complejidad y a la vez simplicidad del mensaje de Jesús: al tener en común la convivencia se expresan las actitudes de fuerza y debilidad humana, se conoce en su justa dimensión la naturaleza del individuo y se transforma la realidad, el entorno, mediante la transformación de la realidad personal. Los otros inciden en mi realidad en la misma forma en que yo incido en ella. Las relaciones en las Iglesias primitivas no sólo no fueron fáciles, sino que expresaban la dureza y la fragilidad de las estructuras sociales de aquellos tiempos, y permitían, a cada paso, modelar la institución social naciente. 


Nuestra naturaleza social nos impone la necesidad de interactuar con otros individuos, hombres y mujeres en muchas cosas similares a nosotros y al tiempo profundamente diferentes. En nuestro tiempo, las diferencias se han ahondado por la notable brecha tecnológica que las sociedades de consumo han abierto entre miembros de una misma sociedad. La distancia física ha sido superada por la distancia electrónica y es cada vez más difícil convivir en una misma conjunción con otros seres humanos. La sociedad en su conjunto se ha atado a los fenómenos mediáticos y electrónicos y ha sido superada en sus relaciones por la velocidad de la información, valor fundamenta de la sociedad posmoderna.


En esta difícil coyuntura, un esfuerzo modesto empezado con recursos limitados y la sola intención de abrir espacios para que los jóvenes tuviesen un Encuentro Personal con Jesús, permitieron la conformación de una Comunidad de Vida: la Comunidad de Jóvenes Universitarios y Profesionistas.


Esta Comunidad es un esfuerzo de construcción, desde la fe, de una sociedad más abierta, más humana, más cristiana. Somos un grupo de Jóvenes creyentes, que deseamos vivir en un mundo mejor y que por ello nos unimos para transformar nuestra realidad, porque encontrarnos con Jesús que nos sale al encuentro transforma nuestra vida, y con nuestra experiencia de vida transformar el mundo que nos rodea, transformar la sociedad.


Nuestro país transita por un espacio y un tiempo de profunda oscuridad que se expresa con la crueldad y la escandalosa violencia del crimen organizado y común, con la corrupción institucional y el desmantelamiento progresivo de una moral pública elemental que se refleja sin maquillajes en la ruptura dolorosa del tejido social. Vivimos en un país abandonado a su suerte por quienes deberían conducirlo y en vez de sostenernos unos a otros para retomar el control del timón, nos miramos con recelo unos a otros frente al enorme reto de rescatar a la sociedad que se hunde en una vorágine de excesos y cartas blancas para todo.


En este complejo panorama, cerca de mi se abrió este espacio para empezar de nuevo a construir comunidad, para unificar la vida y el futuro bajo el signo de un mundo mejor y al amparo de las promesas de salvación. Decidí dedicar esta primera entrada de mi Blog a esta comunidad tan querida que es la punta de lanza para construir, sobre lo que hemos heredado, una nueva sociedad que se reencuentre con sus valores, con su tradición y sobre todo, con sus hermanos. Esta comunidad es un paso para hacer futuro, para abrir puertas, unir manos y construir no solo Patria, sino Humanidad.


Nuestro lema expresa nuestra misión: JOVEN QUE CREE, SOCIEDAD QUE SE TRANSFORMA